Dormir divinamente, Yoga Nidra en 4 pasos | Pure Yoga Canarias

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Libby Hargreaves ·

Dormir divinamente, Yoga Nidra en 4 pasos

Yoga Nidra

1. (En las redes sociales hemos publicado un audio que te puede ayudar con la práctica).
Deja que el cuerpo se hunda hacia el suelo. Ponte cómoda. Muévete un poquito para ayudar a tu cuerpo a que se suelte. Reconoce y siéntete reconfortada de que en este momento todo está bien. Nada más es importante. Todo está bien ahora mismo. No hay a donde ir y no hay nada que hacer. Estamos aquí simplemente para sentir y escuchar tu cuerpo.
Sin preocupaciones o agitaciones. Escucha todo lo que digo. Hay un flow natural que sale y entra del oído consciente. La parte más profunda de tí está siempre escuchando. No importa tu experiencia, hoy esta práctica funciona igual. No hay ninguna manera de hacerlo “mal”. Simplemente escucha sin sobreesfuerzo.
Estás en un entorno seguro, un espacio protegido, un espacio apoyado. Entra en esa quietud y mantente quieta. Para descansar profundamente y nutrirte en profundidad. Siente tu respiración natural. Siente tu respiración fluyendo. Permite que tus huesos se vuelvan pesados. Siente tus huesos hundiéndose hacia abajo, hacia la tierra. Suéltalos, permite que se hundan.

2. Sankalpa / intención
Ahora vuelve muy profundamente dentro de tu cuerpo. Para observar tu corazón, su intención y sus deseos.
Haz una frase en el presente como si ya estuviera pasando;
Fluye por la vida con elegancia y paz. Estoy relajada.
Estoy relajada, me fío de mis capacidades para solucionar cualquier situación con elegancia y paz. Dilo tres veces.

3. Escaner del cuerpo
Permite que tu conciencia pase por tu cuerpo. Observando sensaciones, texturas, temperaturas, densidades, falta de sensación, pulsaciones, vibraciones o cualquier otra cosa. Siente cada parte cuando lo digo, manteniéndote quieta y dando la bienvenida a la sensación exactamente como es. Siente la boca, dentro y fuera. Tu mandíbula, labios, labio superior, labio inferior, notas como se unen los labios. Siente dentro de la boca, el techo, por debajo de la lengua, los dientes superiores y encías, los dientes inferiores y encías. La base de la lengua, el centro de la lengua, la punta de la lengua. Observa el sabor de la boca. Siente la mejilla interna derecha, la mejilla interna izquierda. Siente todas las partes juntas, siéntelas como una sensación, energía, vibración radiante.
Siente tu nariz, las fosas nasales, la izquierda, la derecha, los dos. Observa la respiración, y las fosas nasales, síguelas hacia atrás entrando hacia tu cabeza.
Vuélvete consciente de tus orejas, la derecha, la izquierda, los dos a la vez. Siente las arrugas por las orejas, cómo se dobla la piel. La parte de detrás, de delante, los lóbulos y los canales. Sigue el canal hacia dentro de la oreja. Nota como reciben sonidos, como escuchan, siente tus oídos oyendo.
Siente tus ojos, el izquierdo, el derecho, los dos juntos. Observa los párpados, siente cada pestaña. Nota donde se unen los parpados. Vuélvete consciente de la superficie de los ojos, el centro y la parte de detrás. Siente los ojos como energía, radiante y luminosa.
Vuélvete consciente de la corona de la cabeza, la frente y la cara. Siente todo tu cabeza. Siente tu cuello, la parte de detrás, los lados y la garganta. Observa la palma de tu mano derecha, el dedo gordo, el primero, segundo, tercero y cuarto dedo. Siente la mano entera llena y viva con energía. Siente tu muñeca derecha, antebrazo, codo, brazo superior y hombro. Observa el hueco en la base de la garganta. Observa la palma de tu mano izquierda, el dedo gordo, el primero, segundo, tercero y cuarto dedo. Siente la mano entera llena y viva con energía. Siente tu muñeca izquierda, antebrazo, codo, brazo superior y hombro. Observa el hueco en la base del garganta.
Vuélvete consciente del pecho superior, espalda superior, escápula, siente el centro del corazón. Observa el abdomen, costillas por la espalda, plexo solar. Siente tu barriga, el centro del ombligo, la pelvis y la cadera. Siente tu cadera derecha, muslo, rodilla, pierna inferior, gemelos, tobillo, pie, dedos, planta del pie, el pie entero. Vuelve hacia la pelvis. Siente tu cadera izquierda, muslo, rodilla, pierna inferior, gemelos, tobillo, pie, dedos, planta del pie, el pie entero. Observa ambos pies. Siente tu raíz entre los huesos de sentarte, el ombligo, plexo solar, centro del corazón, centro de la garganta, la boca, el espacio entre cejas y la corona de la cabeza.
Ahora siente la parte de detrás del cuerpo, y cómo descansa sobre el suelo. Vuélvete consciente del cuerpo entero como vivo con vibración. Ahora siente el cuerpo por delante, lleno vida radiante y vibración. Vierte tu consciencia como un líquido en el lado derecho de tu cuerpo, siente el lado derecho. Vierte tu consciencia como sensores que fluyen en el lado izquierdo. Siente tu lado izquierdo. Siente la línea media. Siente tu cuerpo como un todo, entidad completa. Siente la sensación en todo tu cuerpo.

4. Respiración y prana
Comienza a notar la respiración. Tu respiración natural a medida que fluye a través de ti. Siente el aliento, ten en cuenta el aliento. Al exhalar, imagina una ola que pasa hacia abajo a través de tu cuerpo llevándose tensiones. Al inhalar una nueva ola fluye hacia arriba a través de todo el cuerpo con lo que lleva la sensación de calma a todas las células. Exhala, la onda que fluye hacia abajo a través de tu cuerpo lleva a un lado los temores. Inhala, la nueva ola trae al alza serenidad.
Repetimos nuestra intención 3 veces mas.
Estoy relajada, me fio de mis capacidades para solucionar cualquier situación con elegancia y paz.

Vuelta.
Nota el lado posterior del cuerpo frente a la tierra. Siente todos los lugares donde tocas el suelo. Observa el cuerpo frontal hacia el cielo. Observe todo el espacio que te rodea. Deja que tu cuerpo se expanda más amplio en el espacio que le rodea. Observa tu respiración. Siente tu ritmo. Ahora estamos completando la práctica de relajación. Ahora empieza a mover los dedos, sintiendo cada sensación que tienes. Fíjate en tus dedos de los pies. Comienza a moverlos.

Agita suavemente la cabeza de lado a lado, un despertar lento. Dibuja una respiración más profunda en el abdomen, en el pecho. Oscilar lentamente hacia tu lado derecho en posición fetal. Imagina que eres el agua, y presionando la palma de la mano izquierda en el suelo, fluye, como un río hasta una posición sentada cómoda. Estira la columna. Toma una respiración completa y al exhalar imagina el llenado con la luz divina. Trae las manos sobre tu cara. Observa cómo te sientes en este momento. Nota los efectos de tu práctica de la relajación. Paz aum, paz, paz eterna. Que haya paz, paz eterna en el corazón. Muy lentamente permite ahora a los ojos que se abran lentamente con una mirada suave hacia el suelo.

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